Ya te falta poco, ¿ehhhh?

Imagina que tienes dos semanas de vacaciones. ¡¡Desconexión por fin!! Pero al entrar la segunda semana, cada vez que entras en una tienda o entablas conversación con una persona, en algún momento te sueltan frases de esta guisa: 
- Ya te queda poquito para volver al trabajo, ¿eehhh?
- ¿Qué tal? ¿Tienes ganas de volver al trabajo?
- Aprovecha estos días que te quedan que se pasan enseguida...
- ¿Cuántos días te quedan para regresar al trabajo?


Etc, etc, etc... Por más que te sonrieran al hablarte, sería la mejor manera de aguarte los días que te quedan. A mí al menos me sentaría como una patada en los riñones.

A partir del 15 de agosto, todos los niños tienen una experiencia similar. No hay tu tía. No tenemos apenas nada más que decirles si nos encontramos con ellos a partir de esta fecha. Nuestra manera de iniciar una conversación con un niño cualquiera versa sobre el poco tiempo que les falta para comenzar el cole. 

A los más pequeños no parece importarles mucho, pero según van creciendo ya no les hace tanta gracia, más bien les pasa como a ti y como a mí si nos preguntan una o varias veces al día por el retorno al trabajo. Yo lo recuerdo perfectamente: cuando era niña no me gustaba nada que me recordaran el cole cuando aún estaba en plenas vacaciones. 

Ya lo dice mi hijo: "no mola nada mamá". 

Pues eso...

Voluntad o esfuerzo

¿Es lo mismo? ¿Hay diferencias? ¿Tienen relación?

Es el tema que nos hemos planteado en la última reunión del círculo de hombres de Valladolid.

Parece que el esfuerzo es un concepto bastante asumido en la cultura actual, en nuestra forma de vida: “esfuérzate y podrás conseguir lo que quieras”, “porque tu fuerza de voluntad puede superar cualquier obstáculo si te centras en ello”, “presta atención plena a tus objetivos, esfuérzate en conseguirlos y lo lograrás”.
La propuesta es que si fijas tu voluntad y te empeñas en conseguir lo que quieres, irás salvando obstáculos, irás superando las limitaciones que vayas descubriendo para llegar a conseguir ese objetivo y esto te hará feliz.

Como planteamiento vital parece que tiene algo de fundamento… pero también noto que algo falta, que algo falla…
He encontrado un cuento que da algunas pistas muy interesantes. No sé de quién es, pero agradezco que lo escribiera. Lo pongo aquí aún a riesgo de que salga una entrada larga, merece la pena. Es éste:


Bendición para tu familia

Os dejo esta preciosa bendición celta versionada al español por Rosa Zaragoza

Podéis cantarla con vuestra pareja, con vuestros hijos, o cantarla en familia y dejar que la música y las palabras hagan su efecto... tienen mucha fuerza. Debajo del vídeo os paso el poema irlandés original.

Que tengas un feliz día  :-)



May the road rise to meet you,
May the wind be always at your back.
May the sun shine warm upon your face,
The rains fall soft upon your fields.
And until we meet again,
May God hold you in the palm of his hand.

May God be with you and bless you;
May you see your children's children.
May you be poor in misfortune,
Rich in blessings,
May you know nothing but happiness
From this day forward.

May the road rise to meet you
May the wind be always at your back
May the warm rays of sun fall upon your home
And may the hand of a friend always be near.

May green be the grass you walk on,
May blue be the skies above you,
May pure be the joys that surround you,
May true be the hearts that love you.

El puerperio en torno a los seis meses

Si durante los primeros meses después de dar a luz llevaste la maternidad con bastante tranquilidad o al menos sin grandes choques internos, o a pesar del cambio que supone has navegado dignamente la primera etapa, no te extrañe que en algún tramo entre el sexto mes y el año comiences a sentir un decaimiento que no habías percibido antes. Algunas mamás decimos que de pronto hemos tenido un bajón, otras hablan de algún tipo de crisis, o de apatía-cansancio generalizado.

A veces me habéis preguntado el por qué de esta bajada de ánimo pasados de estos meses después de parir. Yo creo que de manera general por esta época suelen confluir una serie de factores que tienen una incidencia destacada en el puerperio. No se tienen que dar todos los que os comento a continuación, pues cada persona y circunstancias son muy particulares, pero aquí quedan por si os sentís identificadas con alguno de ellos:

Padres igualitarios

Hay algo que tengo claro: en la crianza, el que los papeles del padre y de la madre se desarrollen completamente y de forma libre es un beneficio claro para los niños y por tanto para el futuro de la Humanidad y del Universo.

Todo lo que sea ampliar la conciencia sobre el asunto de la crianza es bienvenido en mi corazón.

¡¡Gracias papá!!
¡¡Gracias papás!!

Un vídeo que me emociona:


Extraído de esta noticia:

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/03/12/56e326c9268e3eb6508b4642.html


No hay quien las entienda

"A las mujeres no hay quien las entienda".

Hace poco he vuelto a escuchar esta frase que hace mucho tiempo no escuchaba… y me ha llamado mucho la atención la cantidad de información que lleva implícita, la cantidad de energía densa que remueve, tanto en el que la dice como en quien la escucha.

Es de esas frases que solemos usar cuando queremos tirar algo a la cara de otro, como un bofetón.

Tiene muchas connotaciones culturales, pues se ha dicho muchas veces para afianzar una postura de incoherente superioridad masculina relegando a la posición de “loca” a la mujer.

NAMASTE

El significado de la palabra Namaste es esencialmente hindú y, en consecuencia, muy antiguo. Su esencia se encierra en la union de ambas palmas de las manos hacia arriba y frente al pecho, a modo de saludo. Puede hacerse también colocando las manos frente al tercer ojo, inclinando la cabeza y llevando después las manos al corazón. Se utiliza siempre, en cualquier ocasión. Representa la creencia de que cada uno de nosotros tiene una chispa divina en su interior localizada en el chakra corazón. El gesto es el reconocimiento de un alma a otra. Literalmente Nama significa "reverencia", as significa "yo" y te significa "tú". Por tanto Namaste podría traducirse como "respétame", "te respeto", o más profundamente "reverencio la divinidad de tu interior desde mi divinidad interior". 

Este saludo es la esencia de la práctica yóguica de ver al Divino en toda la creación. Por ello se ofrece de igual modo a las deidades, a los maestros, a los familiares, a los amigos, a los desconocidos, a los ríos o a los árboles...

Cuando se llevan las manos unidas al centro del ser (anjali mudra) se concentra la unificación, se da la conexión de los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro, la unión de la naturaleza activa y receptiva, lo masculino y lo femenino, la lógica y la intuición, la solidez y la ternura... la dualidad se deshace en un todo. 

Tomado de: "Mudras terapéuticos" (Rajendar Menen).

Hace tiempo encontré estas palabras que transcribo a continuación para describir la profundidad de este saludo sagrado. Quisiera compartirlas en estos tiempos convulsos donde subyace un empeño en sembrar disensión, miedo y odio entre los seres humanos. Somos muchas personas las que encontramos más motivos de unión... todos somos agua del mismo océano... 

Yo honro el lugar dentro de ti
donde el Universo entero reside.
Yo honro el lugar dentro de ti
de amor y luz, de verdad y paz.
Yo honro el lugar dentro de ti
donde cuando tú estás en ese punto tuyo
y yo estoy en ese punto mío
somos SÓLO UNO.