Emancipación conyugal


Cuando una pareja se "separa", independiente de cuál haya sido la forma y la situación en la que esa separación se efectuó, en la esfera espiritual se observa siempre la misma imagen y lectura: en realidad no es una "separación", sino una emancipación.

En la conciencia diurna o vigilia, esas dos personas no saben que inconscientemente han decidido en el mundo espiritual emprender un camino independiente del otro para que cada uno pueda desarrollar lo que juntos ya no sería posible. Esencialmente se trata de una renuncia del ideal materialista, esto es, la obligación de continuar juntos, estancados por reglamento cultural cuando en verdad y en realidad la relación ya no es el espacio fértil apropiado para el desarrollo personal. La relación ofreció, en su unión original, todo el fruto posible, y debe morir ahora para que, en cada uno, pueda nacer algo nuevo en aras del futuro: "Me emancipo de ti para que puedas continuar tú evolución como persona ya que juntos no será posible".

Si fuéramos conscientes de este hecho espiritual, las "separaciones" tendrían un carácter más civilizado, cordial y respetuoso; desaparecerían los reproches, las culpas. Y la ira que muchas veces inunda la relación social, contaminándola, estaría apagada, dando paso a la cordialidad, el respeto y el deseo de que el otro pueda seguir creciendo en su nueva experiencia de vida. No nos es posible separarnos de aquello a lo que hemos estado unidos por amor. Ese vínculo será para siempre. Cuando los caminos individuales se divergen o separan, se emancipan para una nueva vida. Una emancipación conyugal es un verdadero acto de amor en sí mismo, una renuncia por el bien del destino propio y del otro.

(Scarlett Pérez)

La que fui y la que soy

¿Qué puedo decir? La vida se teje con lo que cada uno va teniendo a mano, y con lo que cada uno se atreve a alcanzar yendo un poco más allá. La vida transcurre, y hunde sus raíces en pasados remotos: en el recorrido cósmico que hiciste antes de encarnar en la Tierra, en cómo fue tu aterrizaje cuando llegaste por vez primera a este planeta hace cientos o miles de años, qué viniste a aprender vida tras vida hasta dar con ésta en la que te encuentras.

La vida en la que te encuentras inmerso procede de una sucesión familiar que ha tallado distintos perfiles en ti, procede de experiencias relacionales a lo largo de mucho, mucho tiempo, que no eran más que aprendizajes  que elegiste vivir de antemano, procede del carácter que se forjó en base a todo ello, de las decisiones que fuiste tomando en cada momento. La vida que vives cada día te invita a asomarte desde un poco más de altura, para poder contemplar todo lo que te sucede, piensas y sientes desde la perspectiva del conjunto.  Cada vez que llegas a este mirador sientes que no hay culpables, el drama pierde fuerza, cada uno hizo lo que pudo, cada persona, a menudo sin saberlo, vino para mostrarte algo y para que pudieras comprender el juego de este mundo.

Cuando era pequeña sentí rechazo, injusticia y abandono. Recuerdo también algunos de mis miedos más profundos. Mis protecciones más patentes fueron mostrarme razonablemente débil, utilizar el victimismo y la queja como aliados, y dejar que las personas de alrededor cuidaran de mí.

Estás donde tienes que estar

Si deseas que todo vaya bien, despreocúpate y confía.

Estás ahora mismo en el mejor sitio en el que puedes estar, en las mejores condiciones en las que puedes estar.

Ahora es ahora. Vive. Primero paciencia. Luego valentía. Y todo se irá dando.

Ríe si tienes oportunidad, llora si lo necesitas, pide ayuda si sientes que no puedes solo. Pero sabe que la Fuerza que todo lo impulsa y todo lo mueve está en ti, la palanca que destruye para construir de nuevo está en ti, la verdad que tu corazón lleva impresa nunca se borró.

Trae la belleza y la armonía a tu pensamiento, a tu sentir, a tus actos. No dejes que el pesimismo se instale, sé fuerte.


Todo es una danza
caótica y perfecta.
El sonido y el silencio,
lo que emerge y se sumerge,
el éxtasis y el dolor en movimiento,
el valle y la cumbre igual de sublimes
y un hilo invisible que todo lo une
misteriosamente.

Si entenderlo intentas, no puedes.
Si cogerlo quieres, lo pierdes.

Es la dulce entrega, la rendición
al sabernos parte de Todo.
El sentirnos atravesados
por el hálito que inunda el Universo entero
y no encuentra
límites en su camino.
La alegría profunda y el desapego.
La fuente eterna de donde venimos,
de Vida que nos traspasa
y nos lleva inexorablemente
de regreso a nuestra Morada. 

De redes, likes y filtros

Mis hijos van camino de la adolescencia… y navegan en un mundo que a mí me corresponde ir conociendo lo quiera o no, si no, estamos todos perdidos. De momento no manejo Facebook, ni Twitter, ni Instagram… Dios nos coja confesados. Me va a tocar aprender con ellos, a ver si así conseguimos no perdernos en la inmensidad de las redes sociales. A mí se me hace complicado todo esto de guiarles a través del mundo de los móviles, aplicaciones y redes.

¿Alguien tiene alguna idea maravillosa para hacerlo bien? ¿Para que vivan la vida de frente, con experiencias verdaderas, sin la presión de una pantalla perpetua y de un icono con un dedo parriba? Soy toda oídos.

Me gustó esta canción. Y me asustó un poco por la verdad que encierra, al menos me ha hecho reflexionar. Los padres deseamos educar niños para que tengan una vida sana y feliz. Para que se atrevan a ser y a aceptarse como son, con imperfecciones también. Sin filtros. ¿Podremos conseguirlo?


Nuria Montero WEB

Ya está disponible mi nueva web:


A través de ella tenéis información de todas las actividades que realizo, y podéis acceder a este blog directamente. ¡Espero que os guste!



Entonces... eres madre

Eres una mujer? Te cuidas y respetas con cariño? Cuidas de los que necesitan de tus cuidados, de tu sabiduría innata, con amor incondicional? Hay ternura en ti? Hay compasión? Hay abrigoJuegas como si fueras una niña?
Si algunas de estas cualidades existen en ti, entonces eres madre.
FELICIDADES preciosa, bella y plena mujer. Felicidades por tu tarea de maternaje en la vida, felicidades por tus conquistas mientras la realizas. Te mereces un maravilloso día y una maravillosa vida.
Abrazos para todas!!!!

Sólo el Amor

Cuando sientas que no puedes más. Cuando sientas que el dolor no se va. Cuando parezca que el amanecer no llega.

Busca un momento para ti, tal vez puedas marchar fuera de tu casa y buscar el campo. En el espacio al que consagres ese tiempo, suelta tu carga, pide soltar enlaces con personas y situaciones actuales y siente cómo sueltas las cuerdas que tensas para poder "controlar tu propia vida". Visualiza a esas personas y a esas situaciones desde la distancia. Estás sola. Descansa. Respira profundo.

Siente tu corazón latir, baja tu atención al centro del pecho. Hay calor. Llama al Amor que te habita. Si no lo sientes, no pasa nada, pide que se abra tu corazón.

Sólo el Amor te permite regresar a tu Hogar. Sólo el Amor te permite perdonarte y perdonar a todas las personas que te hicieron daño. Sólo el Amor te hace comprender que todo tiene un por qué, hasta lo que no parece tener sentido. Sólo el Amor te hace ver que cada persona traza su camino de la mejor forma que puede, aprende como puede, y cada camino se entrelaza de forma misteriosa para crear y recrear vivencias con las que evolucionar.

El Amor te hace expansivo, te hace llorar por lo que perdiste mientras lo liberas y comprendes que nada era tuyo realmente. Trae la compasión y el consuelo de saber que estás sola pero que cuentas con el apoyo de personas que te quieren incondicionalmente. El Amor te hace saber que tu corazón está perpetuamente conectado con la Fuente que jamás te abandonó ni te abandona, que te ama con locura. Te hace sentir que sus intermediarios, en forma de Guías, de ángeles, están contigo y te devuelven a tu propia Luz siempre que lo pidas.

El Amor te pone en marcha de nuevo. Trae la dicha de sentirte Amado, de poder Amar sin condiciones, y de encontrar esa energía en cada cosa que se te pone delante a lo largo del día. La búsqueda de las manifestaciones de esa Luz en ti y en los demás trae una mayor iluminación en tu espíritu, tu corazón, tus pensamientos y tu vida. Es el fundamento de la Paz.