Nadie tiene TU FELICIDAD en sus manos

Alguna noche vas a encontrar a tu alma gemela, la persona perfecta que va a satisfacer todas tus necesidades y calmar todos tus sueños, ¿verdad? ¡Falso! Esta fantasía que poetas y trovadores son tan aficionados a perpetuar tiene sus raíces en secuencias del vientre materno, en donde estábamos tan seguros y éramos uno. No sorprende el que hayamos anhelado llegar a ese lugar todas nuestras vidas, pero, para exponerlo un tanto de manera brutal, es un sueño infantil. Y es sorprendente que sigamos aferrados a él tan insistentemente, ignorando la realidad. Nadie, bien se trate de tu compañero actual o de un compañero soñado en el futuro, tiene ninguna obligación de entregarte tu felicidad en una bandeja; tampoco podría hacerlo aún cuando quisiera. El amor nace, no al tratar de resolver muchas necesidades dependiendo de otro, sino de desarrollar nuestra propia riqueza interior y madurez. De esta forma tenemos mucho amor que dar y que atraer, de forma natural, siendo amantes hacia nosotros mismos.

(Tomado de: Oráculo Zen de Osho)

Al margen de que exista un alma gemela para cada uno y de entrar en lo que es, pues esto genera muchos debates, esta pequeña reflexión me pareció valiosa. Solemos buscar en nuestro compañero o compañera de camino lo que nos falta a nosotros mismos, suplimos nuestras carencias en el otro, y sin darnos cuenta le entregamos el poder que nos permite estar tranquilos o desasosegados vitalmente. Pero eso no es más que cargar a quien tengo enfrente con una responsabilidad que es sólo mía. El Amor no se obtiene fuera, sino que habita en mí. De hecho estamos hechos de esta materia en lo más profundo de nuestra alma: de Amor puro. Si no lo encuentro fuera... es que no lo hallé antes en mi interior. Como no nos enseñaron esto de pequeños porque tampoco lo sabían... buscamos y proyectamos hacia fuera lo que llevamos dentro. Si soy sincera conmigo misma, y comienzo un recorrido genuino en donde regresar a ese Amor por mí misma, afrontando mis miedos, siendo compasiva con lo vivido, con responsabilidad pero sin culpa... entonces estaré un poquito más cerca de mi propia felicidad. Está en mis manos, en las de nadie más.

"No es el otro el que hiere. El otro sólo te muestra dónde estás herido"

YOGA a partir de SEPTIEMBRE

NUEVOS GRUPOS DE YOGA 
EN VALLADOLID CAPITAL Y PROVINCIA

A PARTIR DE SEPTIEMBRE VUELVO A ABRIR GRUPOS DE:


- YOGA para ADULTOS
- YOGA para EMBARAZADAS
- YOGA POSTNATAL de 0 a 12 meses
- YOGA POSTNATAL de 1 a 3 años
 - YOGA EN FAMILIA 


INFÓRMATE sobre los centros, horarios y precios en CADA PESTAÑA CORRESPONDIENTE DE ESTE BLOG o CONTACTANDO CONMIGO: Nuria: 625 977 554 ó  nuriamm@hotmail.com
Por mail, teléfono o whatsapp te doy la información personalizada que necesites.

¿Practicar Yoga con niños de 1 a 3 años?

El grupo está formado por casi diez familias con niños con estas edades. La clase comienza a las 17:45 h. pero a esa hora suele faltar más de la mitad de la gente: normal, las madres hacen todo lo que pueden, que es mucho, pero con uno o más niños pequeños los horarios son de aquella manera y el tiempo se mueve de otro modo. 

No pasa nada, nos vamos quitando ropa, zapatos, eligiendo esterilla... charlamos, o cantamos algo, hasta que va llegando el resto de los compis y estamos casi todos. Entonces sí, nos saludamos, haciendo ritmo con pitos, o palmas, o... guitarra, o... lo que sea. En la canción siempre decimos al menos los nombres de los niños. A veces, los nombres piden más presencia aún, y les damos un lugar importante hablado: YO SOY + mi nombre, incluso acompañado con una percusión de bongo. Y los YO SOY con nombre se quedan flotando en el aire... con todo su significado y su energía... 

También respiramos grande, sobre todo las madres, que son las que más lo necesitan. Los niños vigilan que ellas respiren de verdad, no sea que se despisten, hasta que casi se haga una sola respiración, como una bola que se abre y se contrae en el centro de la sala. O como un globo que se infla y se desinfla... Por si se nos olvida en algún momento, siempre está la campana: unos crótalos que hacen "dingggg!", y cuando suenan, todo el mundo (preferentemente las mamis) para y respira grande. 

Amo mi cuerpo

Amo mi cuerpo. Así, como es hoy. Con cada curva, cada línea, cada marca o arruga. Amo mis formas angulosas, mis piernas y mis brazos delgados, mis pechos pequeñitos y planos, mi piel suave y áspera, lisa y arrugada… mi rostro surcado por el paso del tiempo… Mi cuerpo vivió encogido muchos años, también intentó abrirse paso, y se estiró en algunos tramos. Vivió cuatro embarazos, y tres partos. Dio de mamar a tres bebés. Mi cuerpo vivió temporadas de heridas, de felicidades… de experiencias que lo marcaron. Experimentó el placer y el dolor. Hoy acepto y amo toda mi vida reflejada en él. Hoy lo abrazo. Lo libero. Lo reconozco.

Pienso en las mujeres… en lo mucho que nos avergonzamos de nuestros cuerpos, en lo mucho que nos exigimos y menospreciamos. En lo que nos cuesta abrirnos al placer sin más, abrirnos a recibir sin la “obligación” de dar… en lo mucho que arrastramos… tantas vidas de cesión, de silencio… de hacerme de menos para que el otro se sienta bien, de maltrato, de vejación, de culpabilidad. 

Tiempo de sanar, de comprender esa línea de tiempo con sus vivencias … y por tanto, tiempo de amar. Amar todas esas vidas de dolor y sufrimiento… darles su valor y agradecer la valentía que tuve de vivirlas, los aprendizajes que venían de su mano, perdonar a todos los implicados, que jugaban su papel, y perdonarme a mí misma por haberme maltratado y culpabilizado. 

Pienso en lo poco que hoy nos enseñan a aceptar verdaderamente nuestro cuerpo, este vehículo sagrado con el que vivimos esta larga experiencia en la Tierra. En lo poco que nos enseñan a amarlo tal como es, a leer y a comprender en él las heridas que hemos venido a sanar.

Somos sagrados porque venimos de esa Fuente que Todo lo Ama. Por tanto nuestro cuerpo también lo es.  Mujeres altas, bajas, flacas, gruesas, gordas, anchas, estrechas, huesudas, blanditas, morenas, castañas, rubias, peludas, lampiñas… todas ellas gloriosas, todas ellas Diosas en cada línea de su cuerpo.  

Hoy acepto y amo mi cuerpo, acepto y amo toda mi vida reflejada en él. 
Prometo escucharlo y cuidarlo cada día con cariño. 
Hoy lo abrazo. 
Lo libero. 
Lo reconozco.

Más para cantar y jugar

Aquí os traigo una nueva entrega
de canciones fresquitas para cantar y jugar con vuestros niños. 
Algunas más indicadas para los pequeñines, otras para niños de más altura. Espero que os gusten.

Una nube. VUELTA CANELA nos trae esta canción de gestos para cantar con los más pequeños. Tienen otra canción: Golpeteo, que deja obnubilados a los chiquitines. Ya me contaréis.


Pican pican las goticas. MARTA GÓMEZ es una cantante colombiana que canta como los ángeles. Entre otros discos, sacó este titulado "Coloreando", donde podemos encontrar canciones tradicionales, algunas tan conocidas como Con real y medio, o Los pollitos dicen pío pío pío
A los bebés les gusta mucho esta que os dejo aquí debajo, sobre todo cuando la acompañamos con gestos.



Tengo dos manitas. Esta canción es muy muy sencilla, y por eso les encanta a los bebés. La edita Babyradio, aquí os la dejo por si queréis echar mano de ella.



Hinchables. PETIT POP es un grupo asturiano que hace música familiar. Sus canciones están llenas de sentido del humor y guiños a la vida diaria. Si te aprendes las canciones se te pegan inevitablemente. Y te las aprendes, porque a los niños les encantan y te las piden sin parar. Algunas de las que merece la pena escuchar: Vámonos en bici, El invierno está al revés, Petit Pop en Silenciópolis, Cumpleaños irlandés... y ésta de los hinchables, para gritarla con tus hijos: 


Barquito. Basándose en su propia experiencia como madre, la cantautora SUSU compuso diez canciones llenas de emoción y sensibilidad que hacen de puente entre el mundo de los niños y los adultos. Ya en otra entrada anterior nos descubrían este disco de La media luna y las estrellas, y canciones como Nilo se va a dormir, o Mujer montaña
Yo quiero dejar hoy constancia de esta joya que a veces, cuando me siento perdida o un poquito baja de moral, me ayuda a continuar navegando como barco a la deriva. 




Nada en su lugar. Y por último, esta maravillosa canción que junto con otras tantas del mismo grupo hace las delicias de mis hijos. CANTICUÉNTICOS, argentinos ellos, tienen canciones repletas de ritmos folkloricos bailables y muy pegadizos. 
¿Quieres reirte un poco haciendo de niño y de madre? Escucha, escucha...



¿Os han gustado? ¿Alguna aportación más que queráis hacer a las famililas?
Somos todo oídos. Y mientras, sigamos jugando con la música y las canciones...


Cambia tú

Para que nuestros hijos sean: fuertes, valientes, independientes.  Y comprendan que masculino-femenino tenemos todos y podemos colaborar en armonía, se hizo este vídeoclip donde se expresa sin más que llegar a este punto es posible. Sin reclamaciones ni exigencias.
Merece la pena verlo:


Que mujeres y hombres encuentren su lugar, su armonía, y sean reconocidos por sus muchas cualidades es una cuestión de conciencia al fin y al cabo... y normalmente no se consigue de la noche a la mañana. Tampoco es muy sano reclamarlo desde el enfado, la ira, la frustración o el afán de verme compensado porque "se me debe". El cambio, buscando que cambie lo de fuera... para mí no es el mejor camino. 
La conciencia brota solamente cuando vuelvo la mirada hacia mí mism@:


AMADO DIVINO MASCULINO


Amado Divino Masculino, lamento mucho que por mucho tiempo no pude honrar tu presencia debido a mis heridas. Lamento mucho que no pude ver antes la importancia de tus dones, tus principios, tus modos y de como éstos complementan los dones, principios y modos del Divino Femenino.

Lamento que no pude ver que tu corazón es tan tierno como el mío, que también estoy dentro de ti. A través de mis heridas te sentí destructivo, violento, amurallado, distante e interioricé esta imagen en mi mente, perpetuando así estas actitudes que reflejaban el peligro y la dominación, haciendo las heridas más profundas y comprobando que mis falsas creencias eran realidad. Y en respuesta, sentí un rechazo a hombres que me hablaban con dulzura y gentileza, percibiendo esto como debilidad y falta de masculinidad.